Cuando el bien parece mal y el mal se disfraza de bien: el relativismo moral en la sociedad actual

Cuando el bien parece mal y el mal se disfraza de bien: el relativismo moral en la sociedad actual

Hay una ingeniería social subyacente en nuestros días que te invita a vivir bajo un relativismo moral impune, creando una confusión tal en nosotros que nos aleja de la felicidad real y duradera.

Es puro marketing geosocial, cuyos intereses nunca llegaremos a saber a ciencia cierta.

Pero lo que sí sabemos es que nadie que lidere los eslabones sociales pone en primer lugar nuestro bienestar y nuestra paz.

Teniendo esto claro, no te engañes. Igual que seguir la dieta de moda, comprar ese pintalabios o practicar la última terapia new age no te hará más feliz a largo plazo, tampoco lo hará -aunque suene crudo- matar al bebé que llevas dentro para evitarte problemas en el presente, o mutilarte los genitales originales para ser alguien que en realidad nunca vas a ser. 

La inercia antinatura que te impulsa a confundir el mal con el bien está a la orden del día, y el primero se impone dejándonos muchas veces perdidos, enfrentados y al borde de un precipicio.

Dios nos reveló una verdad simple que hemos querido matar a merced de un relativismo que asusta. Su palabra está para hacernos felices, y no para castigarnos. Aunque los mismos que te abocan al mal, quieran hacértelo creer…

No te angusties, es fácil caer en su trampa. Por suerte, la verdad en mayúsculas es eterna e imperecedera. Siempre siempre estará allí para que puedas recular y regresar a ella. Dios espera para todos con los brazos abiertos para que podamos renacer una y mil veces en este mundo de locos que nos aleja cada vez más de él.

Su palabra nos dejó unas normas sencillas. Te las dejo por si no las conoces, se te habían olvidado, o lo que es peor, te han hecho creer que no seguirlas es lo correcto para ser feliz.

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas
  2. No tomarás el nombre de Dios en vano
  3. Santificarás las fiestas
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre
  5. No matarás
  6. No cometerás actos impuros
  7. No robarás
  8. No darás falso testimonio ni mentirás
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros
  10. No codiciarás los bienes ajenos

Ahora pregúntate, ¿cómo sería un mundo en el que todos sin excepción siguieran estas normas o por lo menos, lo intentaran?

La próxima vez que te pese la existencia del mal en el mundo… recuerda ante todo cuál es su causa… 

“Lo que sí sé es que yo era ciego y ahora puedo ver”. Juan 9:25

Lo que sí sé es que yo era ciego y ahora puedo ver. Juan 9:25

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